Fábulas


“MAPACHES"

Estaban dos mapaches lavando sus frutitas a la orilla del río, los dos eran grandes amigos y se la pasaban muy bien juntos eran amigos inseparables compartían todo lo que podían y eran muy unidos.
Era la primavera y la época del amor no se hizo esperar; ambos amigos estaban a la orilla del río, cuando de repente vieron pasar a una hermosa mapachita que por ahí pasaba, uno de los mapaches quedó maravillado al verla; se lanzó al río y corrió a su lado para empezar a conquistarla, el otro mapachito se quedó muy triste por aquella situación y a la vez sintió rabia ya que aquella chica le estaba robando a su amigo.
-          ¡qué hermosa sonrisa y que ojos tan encantadores!. Le decía el mapachito a la mapachita
-          ¡gracias! Contestaba sonrojada la chica.
Poco a poco aquel chico fue ganándose el corazón de aquella hermosa criatura. El amigo invadido por el odio ideó un plan malvado para separar a los dos enamorados.
Contrató a un malvado lobo para que asustara a la chica que le había robado a su amigo. Sin saber que por ahí pasaba el loro, el mapache hizo tratos con el lobo, el loro al enterarse voló hasta llegar con  la parejita y les contó todo acerca del plan.
Al mapache lo invadió una gran tristeza al saber a hasta qué punto  podía llegar la envidia y ambición de su amigo.
El mapache corrió hasta encontrarse con su “amigo” y le pidió una explicación. El mapachito consternado al ver que su plan había sido descubierto, le reclamó el haberlo cambiado por aquella chica. El mapache enamorado entristecidamente contestó: “La envidia y ambición amigo mío, no es buena para la vida, te hace ser rencoroso y hasta con las más buenas y bonitas amistades termina. Por lo cual si tu no quieres ser amigo de alguien más, mal amigo serás por ambicionar todo para ti” 
Realizado por: Sayra Lizett Ramos Díaz


"LOS MONOS"

En la orilla de un río estaban dos monos ellos llevaban una bonita amistad desde pequeños. Todos los días ellos tenían la tarea de ir a recolectar frutas para que se pudieran alimentar. Ellos habitaban en la selva tropical, donde había todo tipo de plantas y animales.
Los monos saltaban de una rama a otra. Mientras que uno de ellos pudo observar que en la orilla del río estaba una cesta llena de plátanos poco a poco se fue acercando hasta llegar a ella, tomo la cesta siguió su camino mientras que el otro mono seguía saltando de rama en rama en busca de frutas, al poco rato se dio cuenta  de lo que había encontrado  el otro mono  y se alegró porque pensó que iban a compartirle parte de la cesta de plátanos. Después se dio cuenta que no fue así que el mono que había encontrado la cesta de plátanos no quería compartir con nadie y todos los que se acercaban solo recibían insultos de él. Al día siguiente todo parecía normal los demás monos buscaban frutas como lo hacían todos los días, cada día recolectaban más, llego un momento en que el mono que había encontrado la cesta de plátanos ya no tenía nada y recurrió a los demás monos para que le compartieran de sus frutas, pero aquel mono fue rechazado por los demás…
“La ambición no te lleva a nada bueno ya que puede hacerte perder grandes cosas, como una bella amistad…”
Realizado por: Ana Laura Arenas Hernández


"EL DELFÍN"

Un día cierta águila observaba, desde donde volaba, a un delfín que disfrutaba nadando en el mar. El águila quería llamar su atención silbando y volando  cada vez más alto, pero el delfín estaba encantado nadando. El águila bajo y le pregunto al delfín
-          ¿Por qué no me haces caso? – el delfín e contesto – Ah pues, porque volabas muy alto que no te veía – el águila le dijo –desde muy alto vi que disfrutabas nadar –si –contesto el delfín.
Al día siguiente el águila regreso a ver al delfín y tuvieron una charla estupenda, así pasaron muchos días y se volvieron amigos. El delfín le presento, al águila a sus hermanos y ella con mucho gusto los fue conociendo.
Un día el delfín no llego a la cita que tenía con el águila sorprendida decidió regresar al otro día y el delfín tampoco estaba allí, pasaron muchos días y el delfín nunca volvió.
El águila iba a buscarlo diariamente y en una de esas  el águila no regreso y el delfín estaba allí, más tarde llego otra ave avisando que el águila había muerto de tristeza al estar esperando a su amigo.
Desde entonces el delfín vive infeliz, pues por su infidelidad perdió a su amiga.
Realizado por: Heyeli García Maldonado

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