Mitos



“Envidia”

Nashim era una mujer muy hermosa, tanto que algunas personas afirmaban que era hija de Apolo, dios de la belleza, pero Thamara; su hermana mayor, la odiaba porque sus padres siempre la comparaban con Nashim, así que un día decidió ponerle una trampa llevándola a un bosque que solo ella conocía, para que se perdiera y fuera asesinada por las bestias que habitaban en el bosque, su plan se llevó acabo en la fiesta de cumpleaños del Rey. Para conseguir que Nashim aceptara ir al bosque Thamara le dijo que Frotos, el guerrero más apuesto del pueblo, la esperaba ahí. Thamara, sin pensar que al tratar de huir de Nashim se encontraría con una feroz bestia, corrió sin parar. Al llegar al final del bosque se encontró con Hades, dios de la muerte, y por dejar a su hermana sola, le lanzó una maldición convirtiéndola en un puerco espín ya que nadie se acercaría a ella; cada vez que se espantara lanzaría las púas como signo de debilidad, las púas sería el castigo por haber envidiado a su hermana y el estar solo sería el castigo por haberla abandonado en el bosque.
 Realizado por: Fatima García Robles y Sayra Lizett Ramos Díaz




“ATENA Y AFRODITA”

En la isla de Sidón, dos hermosas jóvenes disfrutaban de esa hermosa tarde bajo la sombra de una hermosa palmera de oro donde se podían reflejar sus rostros. Atena  (diosa de la sabiduría y de las hiladoras) contemplaba el hermoso rostro de su hermana que desde siempre había sido de amoroso y reconocido carácter. Afrodita, a la vez pensaba en la sabiduría y habilidad de Atena  empezaron a sabotearse una a la otra, tratando de no mostrar cada una de sus virtudes, un dia de relámpagos y chispas que arrasaban con todas las cosas del reino, su padre el Rey Poseidon, las llamo para ver cómo podían solucionar el conflicto entre ellas.
Atena sabiamente dijo que Afrodita era quien envidiaba su sabiduría y habilidad, por el contrario Afrodita con mucho amor dijo a su padre que ella era incapaz de envidiar a su hermana, pues bastaba con sus virtudes que ella tenía. El rey se disgustó al ver el comportamiento de sus hijas y se fue molesto en su unicornio que era realmente hermoso y de la misma manera era el consejero del reino, las hijas se quedaron cada una recostada en las camas de lino fino esperando el regreso de su padre, pero nunca sucedió lo esperado, pasaron cinco mil años y decidieron levantarse, la sorpresa fue que al salir del castillo nadie las reconoció, ya que se volvieron invisibles y nunca jamás volvieron a mostrar sus encantos.
 Realizado por: Mariana Duran Román y Heyeli García Maldonado

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